Agosto

Seguimos aquí,  entre olas de calor y dolencias variadas,  ¿me lees, Rodrigo? Ojalá nos veas, ojalá me oigas. Te echo muchísimo de menos, hijo.

Pasan los días y sus afanes, el bochorno todavía no cesa, la gente está de vacaciones y nosotros, en casa, jugamos a la contra, para huir de las multitudes y de la temporada alta.

Y poco más puedo contarte, cariño. Cierta mejoría y nada más que sea medianamente significativo.

Porfa, échanos un vistacito de ayudas múltiples.

Millones de abrazos de oso: Mamá.

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