Último sábado de agosto

Se nos acaba el verano, y aunque ahora no es tan perentorio como cuando trabajábamos, con nuestras obligaciones en la Aso volvemos a tener que regresar en septiembre. Hola, cariño.

Se me llenan los días de actividades y el tiempo se acelera. Nos vamos poniendo viejos y escasean las ganas de pelear más batallas. Solo lo hacemos por ti.

Porfa, Rodrigo, danos templanza y sabiduría para afrontarlo todo.

Lo sabes, pero me gusta repetírtelo: te queremos y nunca, jamás, nos olvidamos de ti. Por eso te enviamos millones de risas, muecas, libros, pelis y de abrazos de oso. Sigue ayudándonos, hijo.

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