
Por fin se ha pasado la fecha, aunque no del todo las actividades en este aniversario redondo, hola, hijo, espero que estés muy, muy bien.
Aquí los tres seguimos razonablemente indemnes, que no es poco.
Algo estresados. Cansadísimos. Pensándote todo el tiempo.
Tú, porfa, ayúdanos desde donde estás, Rodrigo. Te envío flores de los prunos, que este año han brotado prontísimo, y camelias blancas (las rojas todavía están por salir). Y millones de abrazos, cariños, mensajes de amigos, pelis, libros, series, canciones, juegos; y todo nuestro amor.
No me da el magín para escribirte frases más ocurrentes, pero del corazón siguen fluyendo toneladas de cariño para ti. No te olvidamos, cielo. Te queremos. Siempre cuatro contigo: Papá, Mamá y Gonzalo.









