
Este año, hoy, coincide en sábado la fecha de tu cumpleaños. Y así, puedo escribirte un texto por ambas razones. Buenos días, Rodrigo. Muchas felicidades.
Si estuvieras…
Este año, hoy, vamos a comer juntos con tu tía y los primos. Un poco en tu nombre y otra pizca por el placer de compartir un ratito.
Ojalá estuvieses aquí.
La vida ha continuado sin ti, hijo. Pero nosotros seguimos llevando las cuentas de los años que deberías haber cumplido, Cuarenta y dos.
No te olvidamos.
Desde esta enorme distancia de años, no importa cuantísimos sean, te queremos.









