Nueva y ardiente ola de calor

Buenos días, muy tempraneros, por cierto.

En medio de esta noche tropical de sorprendentes 25°C, te escribo.

El paso de los días se ha vuelto a acelerar, tal vez por la rutina de cosas simples y sin pretensiones. Espero que se ralentice un poco la próxima semana, cuando cambiemos de tercio.

Hay poca gente en nuestra pequeña calle, parece que todos se han ido. Papá y yo vivimos en nuestra pequeña burbuja. Tu hermano anda lejos,  de vacaciones, pero nos saluda cada día. Ojalá pudieras tú, hijo. Ojalá.

Espéranos, Rodrigo, que vamos a buscarte. Y en el mientras tanto, no dejes de cuidarnos en nuestro camino.

Millones de abrazos de oso. Te quiere con todas sus fuerzas la pesada de Mamá.

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