
Hoy vuelve a ser 11 y te pienso, y te escribo cuánto te echamos en falta. Aunque el paso del tiempo ha desteñido los recuerdos y la inconsistencia se sigue adueñando de nuestras vidas, te queremos, Rodrigo. Más allá del infinito donde puedas estar. A pesar de todo. Siempre.









