Mediados de noviembre

Este finde rompe la monotonía de tanto trabajo con una celebración familiar. Tú sigues lejos. Tú no traes a tu pareja, ni a tus hijos. Nos hacemos mayores y  sigues desaparecido, lejano y juvenil.

Por favor,  cariño,  cuídanos. Esto desgasta. Por favor,  Rodrigo,  que siga siendo motivo de unión entre nosotros tres, como hasta ahora.

Se intuye la Navidad acercándose y no tenemos ni tiempo ni energía para pensar en ella. Ojalá pudiésemos contar contigo y tu presencia fuese sólida y total. Pero no. Seguimos con ese hueco doloroso.

Te queremos. Ojalá estuvieras. Te queremos. Gracias por mandarnos estrellitas de esperanza. Te queremos,

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