
Por fin tenemos unos días de descanso, aunque nunca de escribirte, Rodrigo. Este fin de semana largo queremos desconectar de tanto ajetreo.
Hoy veremos a tus amigos, E y N, con su pequeño H. Ojalá estuvieses tú.
Nos cuesta encontrar motivos para la esperanza, pero resistimos. Ojalá con menos agobios.
Mándanos fuerza, sabiduría y serenidad, hijo. Nosotros te enviamos cariños por toneladas.
Y millones de abrazos de oso.









