
Mañana es el cumple de tu hermano, que se ha hecho mucho mayor que tú y te dobla la edad.
Comeremos juntos, con tu tía y tus primos. A pesar de los enormes calores. O tal vez aliviados, si bajan un poco las temperaturas.
La vida continúa, impertérrita, inmisericorde.
Y nosotros seguimos caminando en tu busca. Siempre juntos. Con tu nombre en los labios. Contigo. Eternamente contigo.
Desde donde estés, y si puedes, hijo, queridísimo Rodrigo, ayúdanos.









