
Otros años por estas fechas las hojas de los árboles lucían mas otoñales. Este 2026 parecen no comprender el clima loco. Hace un calor desconcertante, no termina nunca el verano.
Ay, Rodrigo querido, con tu ausencia y el cariño por ti latiendo fuerte en nuestros corazones, y en medio de caos climáticos y políticos, resistimos, hijo.
Trabajamos por la Aso, inmersos entre virus griposos, cada día ocupadísimos en mil afanes. A veces rezongando que no queríamos estas tareas extra. La verdad, conste que esto lo hacemos contigo y por ti.
Siempre por ti.
Te queremos.









