
Hola, Rodrigo, buenos días de verano y vacaciones.
Hoy puedo contarte que estoy algo mejor de mis males artrósicos, aunque la recuperación va muy lenta. Y que hemos quedado con tu hermano nuevamente. Y que ya está disponible la segunda edición de tu libro.
Ha quedado muy a mi gusto, ahora que puedo decidir yo sola. Con una portada que hizo llorar a tus amigos, porque dicen que les recuerda mucho a ti. Y una maquetación delicada.
Ojalá no hubiera tenido que escribirlo, cariño. Ojalá estuvieras aquí.
La vida sigue sin tu compañía y cada vez nos sentimos más solos. Nuestra familia de tres se queda muy pequeña. Así que tú no nos dejes del todo, porfa, hijo. Vela nuestros pasos. Ayúdanos.
Millones de cariños y canciones. Te quiere con toda su alma: Mamá.









