
Ya llega el mes maldito. No importa que haya distracciones varias, ahí está. Y tú no.
Me entretengo con lo que surge, pero nada me cura de tu ausencia. De la nostalgia, el dolor, la rabia, la frustración, el luto para siempre…
Esta noche florecieron las orquídeas. Y tu árbol favorito luce algunas de esas suyas chiquitas y rosadas.
La primavera asoma entre las brumas del invierno. Ojalá también la esperanza.









