
Hoy amenaza nieve, aunque de momento al menos, no ha llegado. Buenos días, hijo.
Todo sigue razonablemente bien. Aunque el miedo y la ansiedad regresan por oleadas, tras una charla testimonio y un incidente leve de tráfico.
Nunca nos curamos del todo. El estrés postraumático nos acompaña.
Pero continuamos en la lucha, Rodrigo. Con tu nombre en los labios.
Millones de abrazos de oso: Mamá.









