
Ya casi de vacaciones, te anoto estas pocas frases, hijo, para recordarte que seguimos.
Que continuamos, que resistimos.
Convencidos o no, esperanzados o hartos, medio alegres o medio tristes, aquí nos vas a encontrar, Rodrigo. Siempre con tu nombre en los labios y tu cariño templando nuestro corazón,
Cuida nuestros pasos y espéranos.
Millones de abrazos de oso: Mamá.









