Se acaba julio

Y seguimos los tres tristes y echándote de menos, Rodrigo.

Por favor no dejes de cuidarnos.

22 de julio

Besos y abrazos de calor desde casa, hijo querido. No te olvidamos. Ayúdanos por favor.

Te queremos.

15 de julio 2023

Hola, cariño. Buenos días. Hoy estamos de aniversario Papá y yo. Aunque solo haremos una celebración pequeñita y privada, ya sabes que tú siempre estás invitado,

Te echamos muchísimo en falta.

Porfa, Rodrigo, sigue cuidando nuestro caminar.

Te queremos.

11 de julio de 2023

Nuestros onces

Tras diecinueve años y cuatro meses, te seguimos echando en falta, Rodrigo.

Añoramos tu compañía. Desde que te fuiste, se te llevaron, nada ha vuelto a ser como antes.

Te queremos.

Seguimos

Paso a paso, continuamos el camino. poco más puedo me ocurre escribirte aquí, Rodrigo. Solo vamos a tener un par de hitos en estas próximas semanas. Uno en que hablaré de ti, otro en que saldremos de breves vacaciones.

Hace calor. Nos afecta cada vez más, porque envejecemos. Y a veces ni siquiera nos salva la cadencia tranquilizadora de lo cotidiano.

¿Y qué haces tú? ¿ Nos esperas en alguna parte, hijo? Se me hace ya demasiado largo el tiempo sin ti. Pero no dejo de anotarte líneas como estas. Ni de esperarte.

Millones de abrazos de oso: Mamá.

Cumpleaños de Papá

Buenos días, Rodrigo. Es un gusto escribirte de nuevo desde la buhardilla, con las ventanas abiertas. Es un gusto, ya te digo, poder disfrutar de un aire fresquito, tras la última ola de calor.

Todo sigue razonablemente bien. A veces sentimos que somos muy pocos. Nos pasa desde que te fuiste, pero no nos acostumbramos, aunque estemos camino ya de los veinte años sin ti. Dentro de unas horas veremos a tu hermano y celebraremos que Papá llegó a los 65.

Nada más. Que sigas cuidando de esta familia tuya que te añora muchísimo. Que te pases por aquí y nos sonrías. Y, sobre todo, que seas muy feliz.

Abrazos de oso: Mamá.

San Juan en casa

Hola, hijo. Es un gusto contarte que ya estamos de vuelta. Han sido unos días de desconexión muy agradables, pero nos hemos encontrado a G muy triste esperándonos.

La vida es así, las cosas suceden por sorpresa. Justo acababa yo de soñar contigo, eras un niño pequeño que nos decía «bienvenidos a casa», no imaginaba esta situación.

Por favor, no dejes de cuidarnos.

En las Canarias

Hola, cariño. No sé cuándo subirá esta entrada. O si se perderá, como otras previas. Por eso seré breve.

Papá y yo siempre te tenemos con nosotros. Y te añoramos. Gracias por enviarnos a un Rodrigo que nos acompaña en las excursiones.

Ojalá estuvieras aquí con nosotros. Millones de besos, hijo querido.

11 de junio 2023

Escribo en la aplicación sin saber cuándo subirán estas líneas. No tengo conexión. Miro el mar mientras tecleo en el móvil. Pronto llegaremos a puerto y supongo que este borrador se hará entrada en la bitácora.

Estamos Papá y yo en nuestro cuarto día de vacaciones.Hoy toca una visita a Roma. Promete ser larga, pero aún así, relámpago. Pienso en ti.

Siempre te echamos de menos. Y ahora, además, andamos más tristes. No dejes de venir a curar nuestras almas doloridas.

Vuela alto y espéranos, hijo. Millones de besos y risas. Te queremos.

Aquí seguimos

Buenos días grises y lluviosos, Rodrigo. Parece que se cumple el refrán «cuando marzo mayea, mayo marcea». Nos viene muy bien que llueva todas las tardes.

En las próximas semanas no sé si podré escribirte exactamente en sábado, así que me reportaré cuando las circunstancias me lo permitan. En todo caso, ya sabes 😉, Papá y yo no te olvidamos.

Poco más. Tú no dejes de cuidar nuestro camino, hijo, por favor. Millones de besos, libros, viajes, canciones y risas. Te queremos.