
Aquí estamos, hijo, viviendo sin tu compañía, lo más serena y conscientemente que podemos.
Mañana es tu cumpleaños. Haces 43. Aunque no estés.
Y parecen un sueño los años contigo. Me da rabia esta maldita y escasa permanencia.
También se pierden en la niebla mis cursos de profe. Aunque los recuerdo con cariño.La vida es así de inconsistente.
Finalmente yo misma me diluyo, porque ya me queda mucho menos por vivir de lo que tengo recorrido.
Pero, aun así, no importa. Te queremos. Te llevamos siempre con nosotros. Tú, por favor, cuídanos.
Besos: Mamá, Papá y G.

















