
Buenos días muy madrugadores, Rodrigo. Otra vez me parece que ha pasado la semana demasiado deprisa. Tempus fugit.
Vivimos entre rutinas suaves y desconciertos vitales varios. Tu ausencia siempre es de estos últimos y siempre duele, de mil maneras distintas e inopinadas.
Y así continuamos, sin saber a ciencia cierta hacia dónde nos estamos dirigiendo. Porque así es vivir, esta serie de variopintos sucesos encadenados. Y, porfa, que sigan siendo suaves.
Te echamos en falta.


















