
Sola en casa, porque he pedido un día de asuntos propios, me encuentro un mensaje de amor en FB de una de tus amigas:
Hoy es un día especial. Y yo sólo quiero hablar de una mujer. Porque es la más fuerte que he conocido nunca. De mayor, quiero ser como ella, como tú, mami, que estás pero sin atosigar. Que tienes unos hijos increibles. Porque ahora que soy madre entiendo muchas más cosas y quiero para mi nena lo que has conseguido tú con tu amor incondicional y con el respeto. Porque igual que G. ha crecido, imagino a Rodri igual, pero diferente, ya sabes, mami, en la Comarca nos espera subiendo niveles.
He crecido, he aprendido, he llorado, he reido. En estas fechas mi corazón llora, como el tuyo. Pero sobre todo, sigues en pie, adelante, siempre adelante.
Ojalá todos tuvieramos una madre como tú.
Un gran abrazo de oso, mi hija también los hace.
Pd.Dile a papi que él tiene también un hueco en mi corazón. Y a manito que tiene mucha suerte.
Recuerdo haber ido contigo a su casa un par de veces, a coser disfraces, a charlar y comer juntos. Y varias quedadas de compras de telas. Y luego, sin ti, muchos eventos que deberías haber disfrutado tú y a los que fuimos contigo en el corazón.
En estos días en que las fechas no ayudan, tu amor y el de tus amigos nos siguen consolando. Aunque hayan pasado catorce años. Aunque sea mucho tiempo.
Mil millones de gracias. Te/os queremos.